Fácilmente Ghost of Tsushima se convirtió en uno de mis títulos favoritos de PS4, lo exploté al máximo y además lo rejugué en PS5 (¡varias veces!). Un gozo total de principio a fin, con sus defectos, pero en definitiva una experiencia fantástica. Ahora es el turno de Ghost of Yōtei, que empezó con la controvertida elección de Atsu como protagonista, una ola de críticas y ha terminado siendo uno de los exclusivos más vendidos de esta generación. En esté análisis Ghost of Yōtei vamos a desgranar la nueva propuesta de Sucker Punch y lo que aporta como secuela de una de las franquicias que definieron la pasada generación.
Análisis Ghost of Yōtei: Viaje, jugabilidad y belleza
Un viaje marcado por la venganza
Con un aire que nos recuerda a películas como Kill Bill o animes como Blue eye samurai, el viaje de Atsu está marcado por una necesidad obsesiva: la venganza.
Un western vengativo (amén de la banda sonora) en toda regla en el que nuestra protagonista tiene una misión tan clara como difícil: eliminar uno por uno los asesinos de su familia. Los seis de Yōtei son su objetivo y nada ni nadie se lo va a impedir. La premisa no nos aporta nada nuevo y más cuando hace muy poco vivimos una experiencia similar con otro título como es AC Shadows.
Eliminar a los asesinos es la misión principal y cada uno tiene una zona asociada, muy acorde a sus características y personalidad. Es fundamental explorar las zonas y, recomiendo, no dejar para el final las misiones secundarias en las que obtienes las nuevas armas. Aquí el patrón si que a lo mejor es un poco repetitivo: localizar al maestro, cumplir con sus enseñanzas y finalmente obtener la nueva arma.
Una vez superada la introducción y se te brinda la posibilidad de seleccionar tus objetivos, mi recomendación es ir primero por el Oni y hacerte con la arma de la zona (la lanza Yari).
Red Dead Yōtei
Pero más allá del contexto, Ghost of Yōtei es un soplo de aire fresco en cuanto a su ejecución, es decir, en como vivimos el mundo abierto. No sentía nada tan orgánico desde Read Dead Redemption 2 y eso son palabras mayores.
Desviarse de la misión principal es algo que se experimenta desde los primeros compases y no se siente de forma intrusiva, que es algo que me pasa con los Yakuza. Todo parece estar hilado correctamente, con sentido y propósito.
Otear con el catalejo es el primer paso para empezar a marcar en el mapa los puntos de interés. Es una acción que se puede realizar en cualquier momento y es esencial para entender cada zona. El menú en el que se muestran las misiones también ha cambiado. En un primer momento puede parece un poco confuso. Hay como diferentes cartas y mapas que se intercalan con los objetivos principales, muchas veces entrelazados.
Requiere cierta atención por parte del jugador, pero ayuda también a sumergirte en los detalles. En definitiva, un nuevo sistema que abruma al principio, pero que al final se agradece.

Las recompensas para eliminar a los ‘forajidos’ de turno son esenciales para farmear un poco, pero también nos ofrecen contexto y nos proporcionan nuevo equipo.
Pero si algo me ha encantado es la relación con la loba y los aliados de Atsu. La loba es un personaje más que te ayuda, pero es necesario primero crear un vínculo. Ir a las guaridas de lobos y ayudarle a eliminar sus enemigos siempre es gratificante y útil porqué a medida que estrechas la relación, más ayuda recibirás, ya sea en los duelos o en otras situaciones de combate.
Sobre los aliados, que se irán añadiendo a tu causa durante el viaje, puedes ‘invocarlos’ en cualquier momento cuando montes un campamento. Te proporcionarán mejoras en equipamiento, munición y cosméticos. Y en el campamento, más allá de descansar, puedes cocinar y así obtener beneficios adicionales o crear tu propia munición con los materiales que hayas recolectado. Otro momento más que recuerda y mucho a la obra maestra de Rockstar.
Tsushima Vs Yōtei
Ghost of Tsushima se lanzó en julio de 2020 para PS4. Han pasado 5 años y uno evidentemente espera mejoras sustanciales en esta secuela y, afortunadamente, las hay. A nivel artístico Tsushima dejó el listón muy alto. A todos nos impactó la belleza de unos escenarios inolvidables.
Con Yōtei pasa lo mismo, pero el impacto no es el mismo. Además, Atsu (fantástica Erika Ishii) y los personajes de mayor peso están muy cuidados, pero no podemos decir los mismo los NPCs. A estas alturas, y no solo pasa con este título, se ha avanzado poco. O dicho de otra manera, no se ha superado aún el tremendo nivel alcanzado en 2018 por Red Dead Redemption 2.

También tengo que decir que la historia de Atsu me parece mucho más superficial que la de Jin Sakai. La venganza sin freno vs el tremendo ejercicio de introspección del samurai y la batalla con sus propias creencias no tiene ni de lejos la misma gravedad ni carga emocional. No hay nada aquí que esté a la altura del relato de la relación de Jin con el Señor Shimura.
Pero a pesar de lo anteriormente comentado, Yōtei es claramente superior en todo lo demás: jugabilidad, exploración, combate e incluso banda sonora, algo espectacular.
Mención especial para el combate, aún más satisfactorio gracias las diferentes armas que se nos brindan. A la katana, se le suman la doble katana, la yari (lanza), la odachi (espada larga) y la kusarigama, especialmente útil para destrozar escudos y asesinatos a distancia.
Cambiar de arma según el tipo de enemigo es esencial, pero no se hace nada pesado, es tremendamente fluido. Evidentemente a destacar las armas de fuego, algo importante porqué ayudan también a entender un poco más el contexto situado 300 años después de lo vivido en Tsushima.
Pero tal y como he comentado antes, la belleza de Hokkaido, los flashbacks de la infancia de Atsu, el arte (ya sea en la música o en las actividades de dibujo) hacen de Ghost of Yōtei otro ejemplo de buen hacer artístico muy difícil de superar. Y atentos al tramo de la costa, porqué en uno de los relatos que vais a encontrar, el vínculo entre precuela y secuela cobra una nueva dimensión. No digo nada más para evitar spoilers.
Valoración final
Sucker Punch eleva su nueva obra hacia la excelencia, un referente de lo que debe ser un mundo abierto de corte cinematográfico. La intensidad emocional no está al nivel de su precuela, pero en todo lo demás resulta superior.
