Análisis God of War III: Con el fin del mito empieza la leyenda

“No habrá un nuevo God of War a medio plazo”, aseguró Stig Asmussen, director de la tercera entrega, a pocas semanas de su lanzamiento. God of War III para PS3 es el broche de oro a una trilogía impecable y para mantener el nivel parece que lo mejor es dejarlo ahí.

Eso no quiere decir que no salgan más videojuegos relacionados con un universo que se puede explotar de mil formas diferentes. De hecho, os recomendamos seguir atentamente las evoluciones de www.godofwar.com/spartansstandtal. Dónde antes sólo había lluvia, ahora ya aparece la figura de alguien. Los rumores apuntan al hermano de Kratos, tanto para un futuro capítulo extra a modo de contenido descargable o bien para una nueva entrega. De momento, lo que parece claro, es que la saga tendrá continuidad, pero no en forma de God Of War IV.

Pero centrémonos en el presente. La grandeza de God Of War III no reside únicamente en su impecable acabado técnico. Esto es algo que ya casi se da por hecho y más después de disfrutar con las versiones para PS2 y PSP. Lo más impresionante de GOW III es la resolución de su historia. No nos referimos simplemente al final, sino a como se vive esta resolución.

En God Of War III la narrativa y la técnica se complementan perfectamente para proporcionar al usuario una experiencia única, especialmente en algunas escenas como la muerte de Apolo. Los efectos de luz sumados a la perspectiva en primera persona y al desenlace de la situación son el ejemplo perfecto del valor extra que aporta el videojuego de PS3.

Si debemos citar algún punto negro, el apartado online es lo que parece más olvidado. De momento, se especula con contenido descargable y poco más. De todas formas, la historia de Kratos se enfoca desde una perspectiva claramente solitaria. Puede que para algunos sea una justificación insuficiente, pero en Fangamers.com lo pasamos por alto. Un videojuego así es un regalo de los dioses, por muy injustos que a veces parezcan…

The Fangamer Author

¡Deja un comentario!